Extraño la otredad de mi ser,
Mi otro ser en un paisaje distinto.
Extraño la veracidad en su lugar de origen,
Su manera de tocarme el pecho cuando estoy desesperada.
Extraño mis pies en el pavimento mojado y el sol saliendo,
Mi otredad en el pensamiento, en la palabra,
Cuando llego lejos aún estando muda.
Extraño mi sombra al caminar,
Cuando la veo enmarcada en una pared de grafiti tras las luces de los autos.
Me he comido los ojos y la otredad, y la lengua también…
Me he comido el otro ser que era antes y que no ha desaparecido por aquí…
Y lo extraño porque uno extraña el ser que ya no es justo cuando no está.
Mi soledad ha despojado a mi otro yo en otro contexto,
Mis pensamientos son cada vez mas fuertes y resonantes,
Son firmes, duros…
Los pasos más difíciles y disfrutables…
Qué satisfacción!!!
Qué ganas de volver a verme
Es mi experiencia en el alma nueva
En la limpia constante
En el aire fresco
Y la sonrisa del caminar.
Tengo el alma de café y un sorbo de espuma con azúcar,
Tengo la sonrisa de chocolate amargo y excitante,
Mis piernas que no paran de hablar –sí, de hablar- por si solas
Y unos oídos que escuchan por dentro y por fuera,
Se encuentra en el camino a la otredad que era y la saluda,
La deshecha luego;
Se encuentra al cielo nublado y le sonríe al aire fresco.
Extraño mi otredad, pero la verdad no la necesito nada.
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