A tan solo 9 grados las gaviotas andaban radiantes por el cielo buscando comida que la nieve descongela.
Hoy, me crucé a la banqueta de enfrente para que el sol me pegara de frente.
Hoy vi la terraza del bar abierta y gente tomando cerveza con 9 grados de temperatura.
Hoy, una niña de 10 años andaba en bici esquivando los bultitos de nieve que deja el invierno; aprendiendo a ser ciclista y amarrando su bici después de haber recorrido 3 o 4 cuadras.
A 9ºC observo una casa que nunca había visto y me gusta que el sol le pegue de frente.
Hoy, con apenas un rayito de calor la cajera me sonríe.
Hoy, los balcones desbordan agua de la nieve derritiendo, creando pequeñas cascadas en cada edificio.
Hoy, frente al sol, una mujer parada en su balcón con los ojos cerrados.
Hoy a tan solo 9 grados de calor, el sol me escribe una carta de amor.
Y yo recuerdo que me inspira, que me abraza y que lo amo.