domingo, 20 de septiembre de 2009

Como un árbol olvidado

La ausencia de tus caricias me hacen soltar lágrimas solas,
dispersas...
Tal como aquél árbol lejano,
olvidado entre el bosque,
fuera de la urbe avasalladora,
toda ella encerrada
y con aires putrefactos.

Esta ausencia tuya,
que me ha robado la realidad,
y me ha dejado ensoñada
añorando tu visita inúsita
y tus brazos delgados de Hombre blanco.
Me has dejado en la espera
de una ilusión sincera
que tu mirada me confirma.

Quiero recorrer tu espalda,
con mi mirada provocadora,
profunda.
Quiero sospechar tus intenciones
poco ocultas.
Siento aún las ganas de reir a tu lado,
sin objetivo alguno.
Esperando aún tu llegada
tirada en mi cama,
pensando en nuestro futuro,
que seguro tu también esperas
aqune no sé
con cuánta ansiedad,
ni con cuántas ganas.
Pero sé que lo esperas
acostado en tu cama
imaginando el chino de mi cabello
sobre tu almohada,
recostada junto a tí,
esperando el calor

de tu pecho en mi espalda
con una sonrisa

dibujada en mi boca.

Disfrutando del momento
que la vida me regala,
junto a ti...
Aunque nadie lo note,
aunque nadie lo sepa.
Sólo tu y yo
en un momento preciso,
sin esperar el tiempo ni el suceso

Lejanos de la realidad,
olvidados como ése árbol
Sin querer despegarnos de la tierra
y la tranquilidad de las raíces de su alma.