jueves, 11 de marzo de 2010

El recuerdo

El mar ha llenado las sombras de brillos lúcidos,

Claros,

Fuertes.

Me ha manejado en el viento soplando pequeñas palabras que no logro encoger

Y ha dejado en mi ser un sabor amargo que aumenta mi deseo de salir.

¿Ves cómo has cambiado?

Has decidido dejarme en el olvido de las mañanas somnolientas

Y seguramente has querido despedazar caminos que habías ya recorrido

Pero sólo podrás diluir esos pensamientos de rencor en sueños frescos apenas retomados.

No te preocupes, he estado en tu situación.

La mañana me ha dictado el horror de la boca seca y del mal olor

Ahora me alejo de las verdades a medias,

dejo el camino seco.

Regreso a la mentira real,

aquella que es palpable y que uno elige seguir.

No te descubras los ojos, te harás saber transparente y desnudo

Como el brillo del mar al caminar, al olear, al volver.

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