Te has ganado la nada, maldita soledad, me perseguías cual rata tratando de roer mi piel.
Me levanto por la mañana, sin el sentido natural de las horas y el día, porque ahora que está la nada, me la he ganado a pulso.
Me llevo sola al imaginario de un país surrealista, que parece escrito por Kafka y dibujado por Van Gogh... ¡Qué casualidad! mi país, tan grande y apasionante, donde no hay nada, ni tiempo, ni escrúpulos, ni conciencia, ni paz... pero hay amor y cerveza, hay música y dolores pasado, violiencia no resuelta, sentidos perdidos como la dignidad y el atropello.
Pero no importa, porque el sol nos cura y nos enferma como la luna cuando aparece, incluso en el DF.
¿Y qué te voy a dejar? la nada. A lo mejor tu cambio lento y permanente que me deja ciega y muda cuando leo sobre tí. Te dejas influenciar por las grandes ligas, por el dinero y el bloff, dejas que tu salud se deteriore y que las epidemias te carcoman; pero no importa porque cada día sale el sol, cada día existe una cerveza y un nuevo dolor que contar, una nueva risa que dar y un nuevo amor que descubrir. Eso es México, eso y más, es todo lo que Octavio Paz ya no pudo escribir, lo que Van Gogh no pudo pintar y lo que Kafka dejó de pensar.
Por eso nos hemos ganado la nada, la nada como el contrario del todo, nos hemos ganado el vacío de la nada donde todo cabe y todo es posible de existir y cambiar.
Por eso no me importa dejarte la nada, porque me has llenado de todo y pretendo volver a dejarte mi piel y mis cantos dolidos del mariachi borracho, mi querido México.
1 comentario:
Awww a alguien ya le hace falta su otro alguien :)
un beso Prima
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